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Esto es un desahogo general general


hace 2 meses Popularidad 624 Visitas


                Enciendo la lapto y me conecto a internet. Inicio sesión en youtube y voy directo al canal de MrSuicideSheep.
                En los últimos días lo único que hago es oír música y ver viejas fotos; las fotos de cuando era niño, las fotos de cuando era feliz sin saberlo.
                Es sorprendente como he llegado a anhelar la muerte, de cómo he deseado morirme una y otra vez. Desaparecer, desvanecerme en la nada y que mi existencia en las mentes de las personas que me rodean se evapore. Lastimosamente las cosas en esta vida no son tan fáciles.
                A medida que crecemos vamos adquiriendo una serie de responsabilidades morales y sociales para con las personas que se encuentran en nuestro entorno y para con nosotros mismo, nuestro futuro, nuestra supervivencia. Lo chistoso es que dichas responsabilidades jamás las he deseado, jamás las he pedido… simplemente me las pusieron sobre los hombros y sin darme razón o explicación me han obligado a caminar con ellas.
                A veces pienso en el día en que fui concebido; un día que obviamente no conozco. Pero pienso en ¿qué estaban pensando mis padres? ¿Realmente eran conscientes que traerían un alma más al infierno? No, no lo eran. Mi mamá me contó que cuando ella quedó embarazada de mi papá fue algo desgraciadamente inesperado y que tal hecho los obligó a ambos a abandonar sus estudios y trabajar duro para darle “un mejor futuro” a la creatura que venía en camino. Me deprime saber cómo entonces ya les causaba problemas a las personas que me aman.
                Luego pasaron 9 meses, nací y fui recibido con gran alegría. Yo mismo era alegre entonces. Feliz mente ignorante, rodeada del amor de mis padres, sin conciencia alguna de dolor.
                Pasaron tres años, mi mamá volvió a aquedar embarazada, las responsabilidades para mi papá aumentaron. Él recurría con frecuencia al alcohol, supongo que para liberarse de tanto estrés y preocupaciones. Al principio era algo normal que no le causaba ningún daño a nadie, pero después de pocos años muchas cosas cambiaron para mal. Mi papá era prácticamente alcohólico, naufrago en el mar de la bebida. Toda esta situación empezó a generar mucha tensión en el ambiente del hogar y empezó a afectar profundamente a mi mamá. Se dio inicio, entonces, a la siguiente inevitable etapa: peleas y discusiones constantes entre ambos. Cada vez peor y peor, al punto de la violencia, al punto en el que mi papá empezó a golpear a mi mamá. Como recuerdo esos días: mi mamá tirada en un rincón con la cara enrojecida y el cabello enmarañado sobre su rostro, mi papá gritando, mi hermanito llorando en la cuna y yo escondido bajo las sábanas intentado no oír nada tapando mis oídos con las almohadas.
                Como sea, esos días se prologaron a muchos años pero con el tiempo algunas cosas cambiaron. Nos mudamos de la ciudad para el campo y era un ambiente completamente distinto. No había tv, no había electricidad, solo había trabajo duro, muchos periódicos viejos y un antiguo radio que funcionaba con baterías reemplazables.
                Quizás fue allí donde nació mi amor por la lectura y mi sentido de la imaginación se desarrolló ya que mi única fuente de entreteniendo venía del viejo radio o de los periódicos.
Luego empecé la escuela, conocí a otros de mi edad y me empecé a sentir a gusto con la vida. El pasado se empezaba a desvanecer entre las risas y los juegos de recreo. Los profesores me tenían gran aprecio y resaltaban constantemente lo “inteligente” que yo era. Empecé a ser feliz, entonces.
El tiempo, como siempre, trascurría despiadadamente sin detenerse, y mis padres parecían dar vuelta sobre su propio eje. Siempre retornaban a las peleas y a la violencia. En ese tiempo, mi mamá intentó suicidarse unas cuantas veces. Tales recuerdos me son vívidos hasta el día de hoy, 18 años más tarde.
Finalmente mi mamá decidió abandonarlo y nos fuimos a vivir a casa de mi abuela materna. ¡Como lloré cuando nos fuimos del campo! Porque ahí también estaba mi abuela paterna y ella era una persona realmente buena; bondad como la de ella jamás creo volver a ver.
Nuevamente el ambiente de mi vida cambió. Nueva escuela, nuevos amigos, nuevas relaciones. Inconscientemente luchaba por adaptarme y al final no me resultaba tan difícil. Con el tiempo mi papá buscó nuevamente a mi mamá y volvieron a estar juntos. Pero esta vez la cosas sin fueron relativamente diferentes.
Mi mamá quedó embarazada de mi segundo hermano y mi papá empezó a esforzarse por construir nuestra propia casa.
Todos estos eventos ocurrían mientras yo crecía y mi ignorancia conmigo.
Entre tantas cosas que ocurren en el entorno escolar en función a la evolución mental y emocional de uno, eventualmente descubrí que mi orientación sexual era un poco diferente al del resto de los hombres. Descubrí que era homosexual.
Al comienzo, quizás guiado por el florecimiento de las hormonas, intentaba disfrutar mi sexualidad en secreto y divertirme a mi manera pero nunca me atrevía a ir a dimensiones más profundas. Simplemente me limitaba a besos… y a lo que podía ver  a través de internet. Les comenté de mi inclinación a unos primos los que a primera instancia solo se burlaron y no me tomaron enserio. Preferí, entonces, callar al respecto.
Algo crucial ocurrió en aquel entonces: me convertí al cristianismo. Valla que las cosas si cambiaron. Me gustaba al comienzo todo. No fue difícil reprimir mi sexualidad para vivir de acuerdo a los estándares de la religión aunque seguía teniendo tales sentimientos en mi interior.
Había un chico en mi liceo que también era gay y en 4to años me tocó ver clase con él. Un día me empezó a sacar conversación y poco a poco nos hicimos amigos.
Nos fuimos conociendo más y un día terminamos teniendo sexo. Era la primera vez que lo hacía y lo que debió haber sido una linda experiencia fue para mí un gran tormento porque chocaban con mis creencias religiosas y me causaba una gran confusión y culpa.
El punto es que esto ocurrió una y otra vez y eventualmente me fui alejando de la religión.
Empecé a conocer más personas. Me llegué a enamorar pero en silencio y en secreto, siempre he sido muy cobarde para expresarle a alguien mis sentimientos.
Se terminó el liceo y empezó la universidad. Otro mundo. Otras personas. Otras mentalidades. Conocí a un chico y terminamos siendo novios. ¡Era mi primer novio! Yo estaba tan feliz. Después de 3 meses descubrí como me engañaba y entonces me deprimí muchísimo. Aquello fue un golpe realmente duro para mí; muy duro. Tan duro que me pasa los días encerrado en la casa, ni siquiera iba a clase lo que evidentemente me perjudicó. Al final del semestre tuve que reparar cuatro materias.
Después de eso vinieron dos desilusiones amorosas más que me perjudicaron profundamente en mis estudios. A tal punto que hoy, 4 años después, sigo estancado en materias de tercer semestre.
Durante mis tiempos de colegio siempre tuve excelentes notas. Siempre fui un estudiante ejemplar y mis padres tenían gran expectativa en cuanto a la universidad con respecto a mí. Cuando supieron de mis fracasos académicos sintieron gran decepción y yo desesperado por mi situación emocional no que les podía explicar ni a ellos ni a nadie solo me mostraba rebelde y empezaron las peleas entre ellos y yo. Sobre todo entre mi mamá y yo.
Empecé a sentir que mi casa era un infierno. A veces salía y pasaba días en casa de un amigo que tenía pc e internet, cosa que yo no tenía en aquel entonces. Aclaro, una vez tuve pero luego pasaron cosas y ya no tenía más.
Fue en esos tiempos cuando conocí buenaisla y empecé a publicar contenido; contenido que en parte he eliminado y estoy muy arrepentido ahora. Bueno…
Mientras todas estas cosas ocurrían el país empezó a desmoronarse y se originó lo que se conoce como la crisis venezolana, afectando profundamente el estilo de vida de todos nosotros.
Obviamente, por la situación en mi casa, yo me quería hacer independiente y empecé a trabajar por mi cuenta mientras intentaba estudiar. Pero todo esto fue un desastre. Mi vida era un desastre. Odiaba a mis padres. Me odiaba a mí mismo. Odiaba todo.
La situación en el país, la crisis, la necesidad, hacen madurar a uno. Regresé a casa de mis padres e intenté llevarme bien con ellos. Pero mi mamá siempre me recordaba el fracaso que yo era y cuanto la decepcionaba. Esto obviamente me causaba mucho dolor. La crisis era peor cada día más.
Realmente tienes que vivir aquí para saber lo infernal que es la realidad de este país. Después de tantas cosas, he tenido que dejar de estudiar definitivamente, trabajar duro, llevar sol, caminar, aguantar hambre, mucha hambre (a veces solo puedo desayunar), y llevar el peso en mi conciencia del fracaso y los errores del pasado. Mi mamá siempre ha sufrido de asma y últimamente tiene recaídas muy fuertes. Todo el poco dinero que logro ganar lo gasto en sus medicamentos y en algo de comida para mi casa, para ella y mis hermanos… mi papá actualmente está con otra mujer.
Es aquí el punto donde todas las mañanas deseo desaparecer… pero tengo estas responsabilidades, mi familia, mi futuro… aunque cuando pienso en mi futuro no hago más que llorar de impotencia al saber que mi futuro es una mierda. Sinceramente no me he suicidado por mi familia, mi mamá y mis hermanos. Sobre todo mi hermano menor que tiene solo 12 años.
Cuando me acuesto a dormir quisiera jamás despertarme y quedarme atrapado en el mundo de mis sueños donde siempre estoy en el recreo jugando con los niños y las niñas que no conocen otra cosa más que la felicidad.
El año pasado conocí a un chico del que me enamoré profundamente y él también se enamoró de mí. Eso como que cambiaba un poco las cosas. Pero luego, yo como siempre, COMO SIEMPRE, regándola, cometiendo errores una y otra vez… ahora ese chico no me quiere ni ver y yo no lo puedo ni ver porque está ahora en otro país… en fin todo esto es un desastre, llego por las noches y solo oigo música y lloro, lloro mucho contemplando la muerte con mucho deseo, sin poder hablar con nadie al respecto, sin siquiera tener la posibilidad de poder emigrar y superarme económicamente, sin posibilidad alguna de un futuro brillante, más que la supervivencia en esta prisión de dolor y desesperanza. Realmente me siento tan solo porque ante mi familia tengo que sonreír y lucir fuerte pero ahora, aquí y ahora con mis ojos nublados por las lágrimas y las manos temblorosas no puedo hacer otra cosa más que llorar y escribir esto para ver si encontró algo de alivio.
Lo que me causa más dolor es pensar en los errores que he cometido en el pasado… realmente odio mi vida, odio mi existencia, mi solitaria y miserable existencia… quiero desaparecer, quiero jamás haber nacido.

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Comentarios 3

  • hace 2 meses enviado porLucyluzxd
    Una vida dificil te a tocado y la has sobrellevado, eso ya es decir mucho sobre ti y tu fuerza, esa fuerza que sientes ahora débil, tal vez si consiguieras apoyo en alguien mas te ayudaría a sobrellevar los hechos actuales que pasas ahora, no digo alguien con interes amoroso, pero si alguien que al menos te escuche y te de un consejo, con eso te aliviaria ese peso que traes cargando, aunque también es valido si deseas no cargarlo pero también piensa que consecuencias traería eso, mas que nada para no arrepentirte a futuro y echar mas peso a tu espalda.
  • hace 2 meses enviado porAniza21
    Hola, Lucy. Gracias por tus palabras.
  • hace 2 meses enviado porDarkgekko
    es como dijo Lucy aunque es mejor que busques a mas de una persona o alguna alternativa en caso de que el apoyo que recibes se aleje de ti por estar junto a alguien mas y luego empieces a olvidarlo....

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enviado por Aniza21

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