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Nanobots: Last War. cap.3 y 4 fanfic fanfic


hace 25 dias Popularidad 207 Visitas


Capítulo 3.

Axel abrió nuevamente los ojos, el sol brillaba con más fuerza y el bullicio de las calles ya era perceptible. Axel dio un gran y profundo respiro antes de reincorporarse de ese lapso de tiempo que quedó dormido: ¿cuánto había sido? Horas o minutos? Era lo que se preguntaba Axel desde que se reincorporo, posiblemente solo la mañana o tal vez ya faltaba poco para que anocheciera, de igual manera Axel sintió que había dormido tan bien que no le sorprendería o molestaría que haya dormido hasta un día entero. Al salir de su habitación y ver el reloj de pared que había en la habitación principal Axel rio en seco, agarró su mochila, otros implementos y salió de la casa. 15 minutos de sueño no eran motivo para pasar el resto del día en casa.

El sol, que a pesar de ser fuerte no inundaba de calor el día, brillaba con intensidad pero no transmitía calor de más, era una de esas pocas veces en las que podía detenerte y pasar el resto del día sintiendo el sol en tu piel mientras la tierna pero fresca brisa te hacía sentir aún más cómodo. Claramente sería un buen día.

A diferencia de la primera vez que salió a cazar en ese mismo día el refugio ya se encontraba más animado y mayor número de cazadores estaba dirigiendo al portón norte; Axel quien caminaba con buen humor simplemente no se podía imaginar porque se encontraba así, sentía que podía sonreírle a la vida y que esta le devolvería la sonrisa. Era tal su buen humor que hasta empezó a tararear la primera canción que se le cruzo por la cabeza, un antiguo rock clasico. Axel iba llegando al portón norte cuando logró divisar a Rick sentado de frente en una mesa de piedra dándole la espalda a Axel, aparentemente hablando con alguien. Repentinamente Axel recordó la propuesta de Rick y que luego de ponerse de acuerdo con su hija lo esperarían un día por la mañana cerca del portón. Tomando en cuenta la hora probablemente debieron de haber llegado hace poco, eso y que Rick se miraba animado también. Durante varias ocasiones Rick le había propuesto a Axel que salieran a cazar juntos ellos dos, a lo cual había accedido muy pocas veces, pero Rick no lo hacía por ser necio ya que él sabía el estado de Axel, él solamente quería evitar que Axel se sintiera soló después de la segunda más grande tragedia en su vida a los tan solo 12 años.

   ¡Rick! — Grito Axel sin que su voz cambiara drásticamente su tono. Rick quien volteo de golpe diviso a Axel y sonrió con alegría, con la sonrisa que solamente tienen algunas personas después de ver a un ser querido después de mucho tiempo, luego se levantó de golpe de la mesa y alzo la mano haciendo un gesto de saludo.

   ¡Axel! — Dijo con un tono casi infantil a lo cual Axel solo pudo responder con una pequeña sonrisa. Después de acercarse unos cinco o seis pasos, si no fuera por su gran estatura y su bien cortada barba que le daba un toque de elegancia bien podría ser un niño feliz de saludar a un amigo. Pero a los pocos segundos su vista se enfocó rápidamente en otra cosa que, después de levantarse Rick dejó a la vista de Axel: una mujer joven con pelo castaño claro un tanto ondulado, casi rubio, ojos claros idénticos a los de rick, piel bronceada y una sonrisa hermosa, posiblemente debido a que debió haber pensado lo mismo de Rick, tal vez de la misma edad de Axel. Rápidamente se cruzó con su mirada, tierna y segura a la vez. Por unos segundos los latidos de Axel se incrementaron y solo pudo pensar una cosa: “que linda…” pero tras verse a los ojos ambos por unos segundos apartaron miradas rápidamente, casi como si ella hubiera leído sus pensamientos pareció haberse sonrojado un poco, casi como Axel.

   Elizabeth, él es Axel de quien tanto te he hablado— Dijo Rick después de que Axel estuviera lo suficientemente cerca de ambos, empezando las presentaciones de manera que tuvieron que volver verse al rostro nuevamente —. Axel, ella es Elizabeth, mi hija de quien te hable la última vez — Axel recupero la postura quien no sabía que había pasado después de verla por primera vez, claramente era hermosa, como otras mujeres, pero tenía algo que había hecho a Axel desorientarse. Axel saludo con una sonrisa y un gesto a Elizabeth, quien seguía sentada con su cabeza apoyada sobre su brazo izquierdo.

   Un placer Elizabeth — Dijo Axel. Elizabeth le devolvió la sonrisa y con la otra mano hizo el mismo gesto de saludo, nuevamente Axel se desoriento brevemente al ver su sonrisa.

   Un placer Axel — Su voz era suave y tierna pero con un tono algo dominante — por cierto, puedes llamarme Liz — término diciendo antes de levantarse de su asiento: era tal vez entre 3 y 6 centímetros más baja que Axel y buen físico, claramente se ejercitaba diariamente y se notaba bajo su ropa mayormente con colores oscuros. En un parpadeo Rick cubrió con uno de sus brazos a Liz y con el otro a Axel, abrazándolos al mismo tiempo a ambos.

   Bueno Axel, ya registre a Liz por lo que solo ve a ingresar tu hora de salida y, ¡nos vamos de cacería! — Dijo Rick con un tono muy animado y entusiasmado resaltando aún más el pensamiento anterior de que Rick bien podría parecer un niño. Axel y Liz volvieron a cruzar miradas y rieron por lo bajo, para ser alguien mayor Rick parecía ser y se comportaba como alguien de la misma edad de Liz y Axel.

A diferencia de las anteriores veces, Axel ya no se adentró en el bosque junto a su silencio, esta vez entro junto a Rick y Liz como si fueran un grupo de cazadores novatos y jóvenes, charlando y riendo. Rick, quien conocía más sobre ambos, su hija y su mejor amigo, era quien mantenía la conversación viva, recordando y creando memorias, mencionando como había sido las anteriores veces que había salido de cacería, contando anécdotas y algún que otro chiste mientras que Liz y Axel escuchaban e intervenían cuando era necesario, cruzando miradas de vez en cuando e intercambiando sonrisas. Al cabo de unos metros de caminata la continua conversación junto con el constante ruido de hojas secas y ramas siendo aplastada por tres pares de zapatos era lo más audible en medio del espeso bosque, mientras los constantes rayos de sol continuaban iluminando lo que podían, lo pájaros cantaban de fondo acompañadas de algunas cigarras y el ajetreo de las hojas de los arboles debido a la constante brisa solo hacia un ambiente más agradable mientras avanzaban cada vez más hacia la profundidad del bosque…

   Oigan…— Dijo Liz interrumpiendo a Rick con una de sus tantas anécdotas donde contaba el cómo se encontró con un oso en medio de una de sus tantas cacerías. Al callar Rick, él y Axel dirigieron su atención a Liz — ¿No se supone que deberíamos estar callados? — Rick y Axel suspiraron y se miraron, casi diciéndose algo sin palabras — Digo, no deberíamos evitar alertar a los animales de nuestra presencia?... —

   No necesariamente…. — Respondió Rick alzando una ceja

   Veras — Continuo Axel con un tono más amigable — muy pocas veces se encuentran animales por esta área — Los tres continuaban caminando con paso constante mientras Liz miraba con curiosidad a Axel —, están tan conscientes de nuestra presencia que saben que no es segura esta parte del bosque — Un ruido de fondo diferente se empezó a notar, casi como si fuera un árbol cuyas hojas no paran de agitarse por el aire pero de una manera más fluida —, por lo que en realidad en donde suelen haber más animales es al cruzar el rio —

   Rio? — Pregunto Liz

   El mismo Rio donde se suele descansar y pescar, ese rio… — Dijo Rick haciendo un gesto hacia adelante. La luz se hacía más intensa, el viento era más fino y los árboles detenían su crecimiento en un lugar donde habían más rocas que tierra y hierbas, unas rocas finas y elegantes donde el sol caía directamente al no haber sombras cubriéndolas mientras el agua que corría con fuerza a través del rio y golpeaba con algunas rocas altas salpicaba las más cercanas a la orilla, y del otro lado tras unos pasos sobre otra gran cantidad de rocas volvía a empezar la espesura del bosque con una entrada de arbustos, árboles y maleza. Axel nunca se cansaba de esa vista, ni del sonido del agua fluir y mucho menos del agradable sol que caía en esa área.

El observar eso era ciertamente calmante y estremecedor la primera vez, y eso claramente se reflejaba en el rostro de Liz el cual estaba lleno de sorpresa pero también cautivado. El ambiente del bosque era ciertamente diferente al del refugio al no haber bullicio y mucho menos tanta gente rondando por el lugar, pero ese rio de agua cristalina, el sonido del agua fluir y el hermoso paisaje era algo que podía cautivar a cualquiera que no esté acostumbrado a ese ambiente. Luego de que Rick indicara que iban a tomar un descanso antes de cruzar el rio y continuar, cada quien empezó a hacer sus propias cosas. Rick quien diciendo que no tenía hambre más sin embargo si tenía ganas de pescar saco su caña tan antigua pero bien cuidada, si dirigió a una gran roca, casi parecida a una pequeña montaña gris, y luego de ponerle un cebo al anzuelo lo lanzo al rio con una mirada llena de concentración y la hielera a su lado; Axel quien si sentía algo de hambre decidió que lo primero era revisar su rifle asegurándose que estuviera completamente cargado, con la mira bien equilibrada, seguro puesto y gatillo estable; Por ultimo Liz se sentó debajo de una de las pocas, si es que no de la única, sombra de un árbol que caía justamente sobra una roca plana siendo así un lugar cómodo y fresco mientras abrazaba sus piernas mientras su rifle, que tenía un brillo que solamente podían tener los rifles nuevos, estaba a su lado derecho, justo al lado de su brazo y en la posición necesaria para agarrarla rápidamente si era necesario.

Axel quien acababa de revisar su rifle pudo notar a Liz debajo de aquella sombra con la espalda apoyada en el tronco del árbol mientras abrazaba sus piernas y parte de su pelo se agitaba con la inevitable brisa del bosque, observando con la mirada de una niña el nuevo paisaje que la rodeaba y simplemente no pudo evitar sentirse cautivado por ella, claramente era hermosa como muchas otras mujeres, pero aun así sus ojos tenían un brillo que hacía sentir a Axel desorientado cada vez que los miraba, como si el mundo a su alrededor se callara, desapareciera y los dejara solamente a ellos dos. Tras dar un breve y profundo respiro, volvió a recuperar la compostura, saco dos barras de cereal, dos botellas de agua camino hacia donde estaba Liz con el pulso minúsculamente acelerado y ella volteo a verlo, sus miradas se cruzaron por unos segundo antes de desviarla hacia el rio rápidamente, Axel titubeo por unos segundo pero continuo caminando hacia ella tras reincorporarse nuevamente. Al llegar junto a ella, Liz levanto la vista lentamente y de forma inocente para ver a Axel, quien le ofreció una barra de cereal y una botella de agua de las que saco de su mochila

   Gracias — Dijo con una voz dulce y serena al recibirlos mientras Axel trataba de calmarse, se sentía nervioso y algo agitado, no sabía el por qué, tal vez porque no había socializado con alguien desde hace mucho tiempo o por el simple hecho de que se le era demasiado difícil comunicarse con las personas desde muy pequeño.

   Puedo? — Dijo Axel refiriéndose al espacio que había al lado de Liz mientras se tranquilizaba de un momento a otro, era bueno que le hayan enseñado en el pasado como relajarse rápidamente cuando se sentía de esa manera

   Claro — Dijo Liz mientras colocaba la botella de agua a su otro lado, se sentaba de una forma más cómoda y Axel tomaba asiento con cierta distancia entre ambos.

Axel sin pensarlo dos veces después de ya estar más relajado abrió la envoltura de la barra de cereal lo suficiente para lograr morder un pedazo pequeño, Liz hizo lo mismo y ambos observaban el paisaje mientras comían sus barras de cereal.

   Es increíble — Dijo Liz repentinamente, y al no estar poniéndole atención a Liz, Axel quedo ciertamente desconcertado por unos segundo —, quiero decir, es increíble todo este paisaje que se encuentra a fuera del refugio y del que jamás me había dado cuenta — Dijo ella mientras volvía darle un vistazo al mismo paisaje

   Si… Es algo de lo que nunca te llegas a aburrir — Dijo Axel volviendo a ver el paisaje. Tras unos segundo de ambos observarlo Axel volvió a tomar la palabra — Y que tal tu primer día de casamiento fuera de esto? —

   Nada mal, mi padre me dijo que no me esperanzara demasiado ya que era igual de probable el que encontráramos algún ciervo como el que no —

   Sí, es como lanzar una moneda para probar tu suerte— Axel saco una moneda de su bolsilla y lanzo la moneda al aire, la moneda era tan antigua y tan mal cuidada que apenas se podía diferenciar cada lado, pero Axel solo la llevaba cuando tenía que tomar una decisión rápida —. Por cierto, que tal con el arma? Eres buena? — Axel hizo un gesto al rifle al lado de Liz y ella levanto ambos hombros.

   Quien sabe, mi padre me lo regalo hace un par de días, y tomando en cuenta que no practique mucho con el… — Dijo Liz aclarando por qué se miraba tan nuevo. Entonces Axel se preguntó si entonces no tenía suficiente experiencia con armas — Pero no te hagas malas ideas eh, antes de este si había practicado con otro más viejo y usado, uno que mi padre me había prestado — termino aclarando casi leyéndole la mente a Axel.

   ¿Y...? —

   Si es con una figura de cartón o latas soy más que buena, con un animal vivo y en movimiento ni idea —

   Wow — Dijo Axel e hizo una breve pausa — pero de algo se empieza no? —

   Si — Dijo Liz casi esperando otra respuesta y por la pequeña sonrisa que se formó en su rostro posiblemente una burla. La conversación se fue extendiendo cada vez más y más hasta que ya no faltaba mucho para retomar el paso nuevamente, por lo menos hasta que el ruido de ramas quebrándose del otro lado del rio atrajo la atención de todos.

El ciervo comía tranquilamente las vallas de un arbusto cuando los tres cazadores lo divisaron, Rick desde la esquina mientras aun sostenía su caña de pescar, Axel con rifle en mano y ya apuntando al objetivo y Liz agarrando su rifle pero sin aun ponerse en posición de disparar. Axel sabía que podía tener un disparo limpio, pero no quería hacerlo.

   Levanta tu rifle lentamente y sin hacer mucho ruido, trata de dispararle y si fallas yo me encargo — Dijo Axel sin apartar la vista del ciervo y con el dedo en el gatillo. El más mínimo indicio de huida y jalaría el gatillo sin dudar.

Liz nerviosa empezó a moverse lentamente, no quiso discutir si ella sería quien trataría de matarlo ya que ella también estaba ansiosa por tratar y si fallaba ella estaba segura de que Axel se encargaría de matar al animal antes de que este logre escapar. Sus movimientos cada vez eran más rápidos pero unisonaros, como las hojas la caer de los árboles, su rifle ya cargado ya estaba siendo sostenido por sus dos manos mientras su cuerpo le servía de apoyo en la posición que recordaba tantas veces su padre había corregido para evitar que se lastimara, el ojo derecho en la mira y el dedo en el gatillo. Cuando por fin logro apuntar a la cabeza el animal levanto la vista y sus ojos tranquilos y serenos dieron con los de Liz, nerviosos pero determinados. Dudó por unos breves segundos antes de que el sonido del disparo resonara por el lugar…

Liz regresaba con el rostro lleno de orgullo y a la vez pánico, era su primera vez matando un ser vivo y su padre le había dicho que no era tan fácil como lo parecía. Ahora por fin entendía esas palabras. Axel cargaba el ciervo mientras su padre llevaba la hielera con unos cuatro o cinco pescados mientras Liz caminaba tratando de ordenar sus emociones y pensamientos, pero tras ver el estado de su hija su padre se adelantó junto a ella para darle unas palabras que demostraron inmediatamente hacerla sentir mejor. Al ver esto Axel los dejo tener su espacio padre-hija y cazar algunos conejos mientras tanto, aunque en realidad no le dio tiempo de atrapar ninguno.

Al regresar al refugio Liz ya se miraba con una expresión mejor y ya volviendo a irradiar la misma aura de siempre. Ya era algo tarde y la hora del almuerzo ya había pasado pero tras tratar de despedirse de padre e hija Axel recibió una repentina invitación:

   Entonces Axel? — Dijo Rick después de haberle ofrecido a Axel acompañarlos para la cena, en la cual abrirían un vino en conmemoración a la primera cacería exitosa de su hija

   No lo sé, quiero decir, no me gustaría para nada estar de más y... — Axel sonaba alagado pero también nervioso, salir de cacería en compañía era una cosa, ir a cenar como invitado era algo completamente diferente. Hizo una pequeña pausa para pensar en alguna excusa

   Vamos Axel, acepta — Interrumpió Liz tras poner su mano en el hombro de Axel y mirarlo a los ojos. El sentimiento de nerviosismo había desaparecido o al menos una parte, pero el sentir que todo lo demás desaparecía y solo quedaban ellos dos viéndose a los ojos permanecía —, a mi padre y a mí nos encantaría que nos acompañaras — Dijo ella con un tono tan dulce y encantador que no permitió decir a Axel algo más que…

   Está bien. —

Axel camino por un par de minutos hasta reaccionar y darse cuenta que había pasado, había aceptado llegar a un cena medianamente formal al casa de Rick, su más grande amigo y Liz, su hija y primera amiga de su edad, no sabía que había hecho exactamente ni cómo actuar por lo que lo primero al llegar a su casa fue revisar su closet de ropa, casi nada elegante: playera deportiva, ropa de cacería, pantalones cortos, playeras sin mangas y solamente un pantalón parcialmente formal y en buen estado. No tenía camisas elegantes o formales, zapatos de vestir, loción o desodorante con un aroma “fuerte”, nada. Al menos no tenía que llevar esmoquin, Rick se lo había dejado claro, tanto para el como para Rick hubiera sido una molestia conseguirlo como usarlo, a lo cual Liz comento que le hubiera gustado ver a ambos usando uno; lo que solamente dejaba playeras polo u camisas manga larga ya que Axel no pensaba usar corbata por dos razones: no tenía ninguna y no tenía ni menos idea de cómo hacer el nudo ya que jamás le enseñaron eso en todos su entrenamientos, pero tras pensar en su pasado vio tras la puerta de su habitación la habitación cerrada que estaba al frente y rio. Inhalo con todas su fuerzas y soltó el aire con una sonrisa en su rostro tratando de ocultar su nerviosismo, camino hacia la puerta, puso la mano en el frio picaporte y la abrió.

 

   ¡Ya voy! — Grito Liz tras haber escuchado el ruido de la puerta siendo golpeada. Camino lentamente hacia la puerta un tanto nerviosa mientras Rick terminaba de preparar la mesa tras poner los platos blancos, copas de vidrio, servidores de plata casi nuevos y algunas servilletas. Tras llegar a la puerta la abrió casi inmediatamente para saludar a Axel.


 

Capítulo 4.

El comedor era ciertamente grande, con algunas fotos en las paredes de este, una donde estaba Rick cerca de unos diez años más joven, elegante y en smoking junto a una mujer idéntica a Liz que vestía un traje de novia, a excepción del color de ojos y que tal vez esta tenía el pelo más largo y claro, otra foto donde aparecen ambos nuevamente, Rick y aquella mujer enfrente de una casa pero menos jóvenes, tal vez cinco años después, pero acompañados de una pequeña niña idéntica a Liz pero más joven y con una reluciente sonrisa, tal vez tres o dos años, una más donde estaban solamente Rick y Liz, ya más reciente, posiblemente de hace dos años como máximo, ambos frente a la casa actual y Rick con ropa de cacería y sosteniendo un rifle sonriendo, mientras que Liz solamente tiene un sonrisa forzada.

La casa claramente era algo parecida a la de Axel, pero con la diferencia de que parecía haber tenido ciertas remodelaciones. Un candelabro en el techo y una mesa de madera y varias sillas que combinaba en el centro de la habitación, en el centro de la mesa habían algunas velas y las dos botellas de vino que Axel había conseguido en el área comercial, alrededor tres pares de platos, copas, cubiertos y servilletas. Rick quien aparentemente había cocinado, estaba trayendo la cena mientras Axel y Liz se habían quedado en la mesa esperándolo, Rick se había negado a la ayuda de Axel y “obligo” a Liz a quedarse acompañando a Axel para que tuvieran tiempo para hablar y conocerse, y a pesar de solo haber pasado no más de cinco segundos, habían sido los cinco segundos más largo de la vida de Axel. Axel no podía parar de envolver sus pulgares entre si bajo la mesa, casi en un intento en vano en hacerlos un nudo para tratar de calmar sus nervios, los nervios lo devoraban por dentro y no sabía qué hacer, mientras que en breves momentos levantaba la vista hacia Liz quien se miraba hermosa con esa blusa con cuello en V que dejaba ver una pequeña parte de su escote, un collar en el cuello unos jeans y zapatos no tan elegantes pero que combinaban con la ropa, pelo suelto y muy poco maquillaje, y bajaba la vista rápidamente cuando ella le devolvía la mirada y así consecutivamente. Solo había un silencio en esa habitación, y era uno muy incómodo. La única pregunta que pasaba en la cabeza de Axel, era el porqué, a pesar de todo lo que le habían enseñado, no le habían enseñado que hacer en esos momentos. El único consuelo de Axel era el no ser el único nervioso, ya que también podía notar lo movimientos que hacia Liz jugando con su cabello. 

Liz no sabía si estar nerviosa por el momento o enojada con su padre, él sabía muy bien que ella era ciertamente tímida cuando estaba sola, una vez que se creaba una conversación ella podía hablar y socializar fácilmente, pero en momentos como ese lo único que podía hacer era dejar que los nervios la comiesen viva. El jugar constantemente con su pelo la ayudaba a tranquilizarse un poco, pero el notar varias veces que Axel, quien vestía una camisa de mangas largas con el ultimo botón del cuello desabrochado, pantalón de lona, tenis un tanto elegantes y que tenía un breve rastro de perfume la miraba no ayudaba mucho, y cuando ella levantaba la vista, el la bajaba e instintivamente hacia lo mismo cuando él levantaba la vista, no sabía de qué hablar o que hacer, la mayor parte de su vida en el refugio la había pasado en esa casa, con su padre o estudiando e investigando por su cuenta ya que nunca quiso salir a hacer amigos siendo que la mayoría eran despreocupados creyendo que sus padres siempre iban a estar allí para protegerlos y cuidarlos, por lo que ella paso gran parte de su vida e infancia aprendiendo a ser de ayuda, experimentando con varias comidas cuando su padre salía de caza, investigando ciertos contenidos, entre otras cosas, pero nunca quedándose a solas con alguien en la misma habitación, y menos con alguien a quien acababa de conocer como Axel, ciertamente sentía curiosidad sobre su persona, ya que su padre no le había hablado de su pasado o sus personalidad fuera de la cacería, ni siquiera quienes eran sus padres o encargados en el refugio, y también sentía cierto interés en él ya que cuando lo miraba le costaba apartar la mirada de él, por alguna razón se sentía “cautivada” y la única vez que habían cruzado miradas había sentido como si su alrededor se evaporara inmediatamente dejándolos a ellos dos, pero llenos de tranquilidad. Su mente estaba hecha un desastre y no podía pensar con claridad, era la primera vez, y ella esperaba que fuera la última, que se sentía así. Tras primero tranquilizarse por medio de su respiración, aguantando el aire por unos segundos y luego soltándolo, al fin logro decir algo para matar la incomodidad.

   Y… te gusta salir a cazar? ­— después de haber dicho esas palabras sintió que debió de haberlo pensado aunque sea un poco. Axel levanto la mirada  por unos segundos, tal vez pensando una respuesta, pero en la mente de Liz él la estaba juzgando como ella misma por una pregunta tan tonta, por no decir estúpida, la sonrisa de Liz paso de nerviosa a incomoda, y en su mente se estaba preguntando como no pudo decir algo menos estúpido mientras los miles de posibles mejores temas para iniciar una conversación pasaban por su cabeza y a la vez, empezaba a desear que el suelo la tragara. Axel no pudo ahogar su sonrisa claramente en tono de risa, lo que hizo sentir un tanto incomoda como enojada a Liz, tal vez él no era tan buena persona como ella creía. —Qué? — pregunto ella, sin poder distinguir si lo dijo enojada o tímidamente.

   Perdón, es solo que me alegra saber que no soy el único nervioso — Dijo Axel suavizando un poco el ambiente, pero aún menos el humor de Liz que había cambiado de tímida e incómoda, a enojada y algo nerviosa, casi pensando tres veces lo que iba a decir. — En serio, perdón. Qué tal si lo compenso luego? — en serio parecía arrepentido, pero a Liz le costaba cambiar repentinamente su humor, notaba la sinceridad en sus palabras, pero ahora no podía evitar estar enojada, no con Axel porque sabía que no era su culpa, si no consigo mismo por decir tal cosa y con su padre porque si no fuera por él, eso no habría pasado.

   Esta bi…—  El estremecedor golpe de la puerta, que no tenía seguro ni manijas, al impactar contra la pared tras la patada que le dio Rick al entrar a la habitación cargando los platos con la cena sorprendió a Liz y Axel, sin mencionar que tan bien interrumpió las palabras de Liz.

Rick cargaba con la bandeja en la cual venía una gran cantidad de rebanadas de carne bien horneadas y, que al venir descubiertas, desprendían un aroma delicioso y que inundaba la habitación rápidamente, la boca de ambos se empezaba a hacer agua solo con eso, y al ver el puré de papa que traía en la otra mano, con un color hermoso y una presentación sacada de un libro de comida gourmet ambos, Liz y Axel notaron el hambre que había sido ocultado por el nerviosismo, sin mencionar que Rick ya venía con esa misma después de cargar con tal tentación en sus manos. Tras colocarlos en la mesa e ir por algo de pan y salsa para acompañar la cena, algunos vegetales horneados, una botella de champagne y colocar algo de música, los tres empezaron la cena.

A diferencia de Axel y Liz, Rick parecía una bestia engullendo a su presa tras una larga casería, bocados grandes y masticadas cortas, casi tragando la comida entera, sin saber si era por el hambre o por lo deliciosa que estaba la comida, Rick lo hacía casi como si hubiera olvidado que estaba en una cena “formal” o como si no le importara teniendo su plato completamente lleno y con su tercera copa de champagne. Axel tomaba pequeños bocados de comida, alternando entre los tipos de alimentos y tomando pequeños tragos de vino, no era muy fuerte, pero si se notaba brevemente el alcohol junto con el sabor de este, pero que solamente le daba un buen toque, por lo que al ser que Axel no tomaba mucho vino quería evitar tomar lo posible, mientras que Liz daba muy pocos bocados a su comida, claramente no porque no estuviera deliciosa o porque no tenía hambre, no comía porque no podía evitar sentir vergüenza de su padre, el como él solamente comía como bestia frente al invitado y ni se inmutaba de nada. Liz quien miraba a su padre entre el rabillo del ojo ya no soporto más ese comportamiento, y casi como una madre al ver a su hijo comportarse más aclaro su garganta y dijo su nombre con un tono ligero y casi susurrado que decía entre líneas que se comportara, a lo que Rick, quien misteriosamente no tenía los alrededores de la boca llenos de comida, tras tragar su ultimo bocado levanto la vista hacia Liz.

   ¿Qué? — Dijo como si no estuviera haciendo nada malo a lo que Liz dio un suspiro de frustración — Por favor Liz, no es como si nunca me hubieran visto comer — Dijo Rick casi como si fuera lo más natural del mundo y sin ninguna pisca de vergüenza —, digo, no es como si pudiera evitarlo, y no es como si le molestara a nuestro “invitado”, ¿o si Axel? — a lo que Axel levanto la vista casi como si no supiera que responder realmente y tras ver a ambos, Rick y Liz a los ojos, dijo lo primero que se le ocurrió.

   Por mí no hay problema, no es como si fuera la primera vez que veo comer a Rick y además ya estoy acostumbrado, cuando eres cazador te acostumbras a una de dos, a comer poco o…—

   Comer rápido y salvajemente entre los descansos para no perder tiempo — interrumpió Rick pero de una forma tan natural que parecía que Axel ya sabía que lo iba a decir asintiendo con la cabeza.

   Así que si es por mí, no te preocupes y disfruta la cena — Dijo Axel, con tal seguridad que lo hacía parecer una persona en la cual podías confiar. Tras dar un suspiro de derrota al entender que su padre no iba a comportarse y clavar su tener en un pedazo de carne sonrió ya con más confianza al sentirse más en una cena de “amigos” que en una cena “formal”.

   En serio es así cuando salen a cazar juntos? —  Axel y Rick intercambiaron miradas antes de ver a Liz con una sonrisa y responder.

   Si tu supieras…

La cena luego continúo con más naturalidad, ya que entre mordiscos y risas, tanto Liz y Axel se habían liberado de las ataduras de que “eso” era algo formal, así que continuaron hablando hasta el final sobre tantas cosas como eran posibles. Anécdotas sobre sus cacerías, historias de como Rick era “Rick”, sus mejores días y los peores, desde cómo no lograban cazar nada y casi todo, a cuando ellos eran los que podían terminar siendo cazados.

   ¿y qué tal eso de que se han encontrado con osos, lobos o panteras, cosas así? — Dijo Liz. Axel simplemente sonrió ocultando su risa pero Rick no pudo evitar hacerlo al reír en tono bajo.— ¿Qué? —

   Nada, es solo que nunca puede hacer falta esa pregunta… — Dijo Rick tras parar de reír — Axel, cuenta tus anécdotas, yo ya me canse de contar las mías y las tuyas son las peores — Axel rio en lo bajo.

   Ya quisieras — Dijo Axel con una breve sonrisa un tono que solo hay entre amigos — “alguna vez” es poco decir…— Sujeto su copa con vino y empezó a moverla hasta hacer que el vino diera vueltas —Veras, todos saben que al ser un cazador existe el peligro de encontrarte con estos animales que pueden invertir los roles fácilmente, pero sin importar las veces que te encuentres con ellos el miedo nunca desaparece por completo. Una serpiente es común, tan común que la mayoría siempre carga algo para su veneno si no es tratada inmediatamente,  su piel es muy útil y su carne es bien vendida. Los osos son lentos y grandes, por lo que es muy difícil encontrarte con ellos sin haberlos vistos a lo lejos. Y las panteras son casi ninguna por esta región — Dijo Axel como si contara uno de sus día a día normales, Liz escuchaba atentamente e intrigada mientras Rick apoyaba su cabeza en el respaldo de la silla.

   El verdadero problema son los lobos — Dijo Rick mientras empezó a inclinar su silla hacia atrás y miraba el techo. Axel suspiro ahogando su risa.

   Siempre son los lobos…— Axel dio un breve suspiro, Liz no podía evitar apartar su atención y Rick empezó a jugar inclinando la silla usando el peso de su cuerpo — Los osos comen peses normalmente, las serpientes conejos y animales pequeños, pero los lobos, cazan ciervos, y nos cazan a nosotros. Ya que mayormente viajan en jauría es difícil encontrarte a uno sin miedo a que otro te ataque por la espalda, y si sales a cazar solo y te encuentras una manada, o incluso si estas acompañado de hasta otros cinco cazadores, lo mejor que puedes hacer es rogar porque no les intereses y se alejen lo más rápido posible del lugar sin notar tu presencia, eso o correr lo más rápido posible tratando de evitar bajas y que lo peor sea alguna herida grave, ciertamente no suelen ser muy agresivos siempre y cuando evites provocarlos, pero otras veces no es del todo así. —

   Qué tal aquella vez que te encontraste con aquella jauría? — Interrumpió Rick — Es un gran ejemplo de los peligros que toma el salir a cazar y la suerte que tienes — Agregó, con la silla inclinada y viendo hacia el techo.

   Suerte es lo que me sobra — Axel respondió a Rick con una sonrisa pero sin voltear a verlo, volteo a ver a Liz y noto en su cara esa pizca de duda y curiosidad misma que tenían muchas personas al escuchar las historias de los cazadores.

Axel noto en el ambiente cómo había cambiado, siempre era así: Una persona esta con algún cazador y sin darse cuenta, él cazador ya está contando sus historias como un viajero sus anécdotas de aquel mundo fuera desconocido, las personas oían atentamente sin poder apartar la mirada y los cazadores las contaban casi como si se tratara de una leyenda o una historia de terror. Los oyentes escuchaban prestando atención a cada detalle: el ambiente, las sensaciones, los sentimientos, todo, con tal de tratar de comprender aquel sentimiento que tenían fuera del refugio, la mayoría de cazadores, de alguna manera, encontraban la forma de narrar sus historias como si fueran profesionales en eso y nunca se cansaban de hacerlo ya que la expresión de las personas al imaginar cada parte era algo que valía el momento. Inclusive Axel formo parte de esas personas cuando vivía con su encargada y maestra siendo que todos los días le pedía que le contara alguna historia suya o de algún otro cazador, casi como si fuera su cuento de todas las noches.

   Era una tarde tranquila, no llevaba mucho tiempo de ser cazador como ahora, tal vez un par de meses y como de costumbre, salía todas las mañanas temprano, después de que salieran los primeros rayos de sol, hacia el portón norte, listo para empezar mi rutina diaria.

o   Al llegar al portón norte note que habían menos cazadores que de costumbre a lo cual no le tome importancia, en ese entonces solo hablaba con Rick y muy pocas veces, no tenía la confianza ni la seguridad para hablar con otras personas así que simplemente evite hacer preguntas y me dirigí a mi destino. Tal vez porque estábamos en época de frio o por lo que iba a pasar pero por alguna razón sentí más frio de lo usual al traspasar el portón, a lo cual no le tome mucha importancia como habrás de imaginar. Caza normal, día normal, como mi experiencia cazando mi fuerza no estaba muy desarrollada, solo mi resistencia, por lo que si no encontraba un venado a los alrededores más cercanos del refugio, normalmente evitaba cazar alguno, solamente conejos, aves y plantas, solamente eso me interesaba. Antes de darme cuenta había llegado un poco más lejos de lo usual, que al igual que ahora me termina dando lo mismo, pero con la diferencia que en ese entonces solamente cargaba con un cuchillo. El problema no fue nada más que al caminar note algo sobre la tierra y algunas hojas de árboles, un pequeño líquido rojo y un tanto espeso regado por pequeñas porciones formando un camino. Cuando me di cuenta de que era y del peligro en el que podía estar ellos también lo notaron. Mis esperanzas de que se tratara de un oso, del que pudiera huir al verlo con seguridad de escapar a salvo, o una serpiente por los alrededores que solo se pondría territorial al notar mi presencia se esfumaron y en cambio me llene de miedo y pánico al notar como uno de los no pocos lobos de esa jauría me gruñía a tan solo unos metros. Mostraba sus dientes aun con restos de carne del venado que acababan de cazar, su hocico estaba manchado de sangre y su postura indicaba que en cualquier momento se podría abalanzar hacia mí, que sin importar a que distancia estuvieran, con un cuchillo no habría muchas posibilidades de sobrevivir y menos contra una jauría, el lobo se mantuvo gruñendo por alrededor de dos minutos y me di cuenta por qué no decidió atacar, no era debido a que acababan de cazar y llevaban a su presa a su territorio, era debido a que llevaban pequeñas crías de lobos con ellos. El lobo que me gruñía no lo hacía en señal de ataque, lo hacía en señal de defensa. Tras recuperar la postura y superar el miedo, camine hacia al lado contrario hasta salir del rango de la jauría, tras notar que estaba lo suficientemente lejos de ellos, corrí como nunca antes hacia el refugio, tras llegar me sentí más seguro al entrar a la habitación de mi casa y dejar salir el llanto de temor que había ocultado. Si hubiera decidido mostrarme agresivo hubiera muerto, si hubiera llegado antes de que ellos encontraran su presa tal vez yo hubiera sido esa presa solo fue mi suerte la que me salvo, mi suerte y mi conocimiento.

La tensión en el ambiente despareció de golpe tras el sonido estrepitoso que causo la silla, y el cuerpo, de Rick al caer contra el suelo, Liz se asustó, Axel rio y Rick maldijo, todo gracias a un error de cálculo al inclinar la silla de más.

   Ojala me pudieras compartir algo de esa suerte tuya — Dijo Rick mientras acariciaba en su cabeza el lugar que golpeo contra el suelo y se levantaba.

   Después de haber matado el ambiente tenso que teníamos? Con mucho gusto — Respondió Axel en tono humorístico a lo que Rick respondió con una risa más que falsa y diciendo que iría por el postre.

Axel volteo a ver a Liz y noto un gesto serio y pensativo en su rostro, tal vez la historia no era muy buena para contar a alguien que estaba empezando a ser cazadora. Dio un breve respiro y tras aclarar su mente agarro la mano de Liz que estaba sobre la mesa.

   Tranquila, no creas que porque me paso a mí, te vaya a pasar a ti. Tú tienes a tu padre que te apoyara siempre que salgas de cacería y te informara de lo necesario y me tienes a mí, en serio crees que alguno de los dos dejaríamos que algo así te pase?, y aunque tu padre no este, yo me asegurare que eso nunca pase. — Axel miraba a los ojos a Liz, un silencio repentino apareció ahogando toda señal de cualquier sonido y luego, nuevamente estaban los dos solos en un vacío. El corazón de Axel empezó a latir más rápido a darse cuenta de que estaba haciendo y a la vez que Liz ambos se sonrojaron.

Claramente las palabras de Axel le habían servido de consuelo, claramente le habían ayudado a sentirse mejor, pero no era normal el cómo sentía que al ver sus ojos el mundo a su alrededor desaparecía, y luego de sentir la calidez de su mano sobre la suya y notar como sostenían miradas fue rápido el sentimiento de incomodidad el que ambos tenían, de una incomodidad diferente y agradable, pero que al seguir siendo incomodidad, ambos apartaron miradas y Liz ahogo las ganas de pedirle a Axel que dejara su mano sobre la de ella mientras él la apartaba gentilmente para luego regresar a un silencio incómodo. Al no saber qué hacer para tratar de matar el silencio que estaba acompañándolos y creando tensión en el ambiente, Liz se levantó diciendo que ayudaría a traer el postre. Sus pasos eran lo único que resonaban en esa habitación, su respiración estaba agitada y sus latidos acelerados, solo le faltaba estar sudando para que pareciera que cuando nadie se dio cuenta corrió una maratón. Al pasar la puerta se quedó parada contemplando el vacío, a pesar de que lo que paso fue incomodo, aquel sentimiento que se produjo antes de ese fue uno cálido, el recordar el calor de la mano de Axel sobre la suya y sus palabras de aliento la hicieron sentir algo cálido dentro de ella, respiro profundo y decidió continuar la velada con la intención de tratar de revivir dicho sentimiento, pero al levantar la mirada solamente pudo notar a su padre viéndola con una sonrisa pícara en su rostro, no tardo ni cinco segundos en entender el porqué de ella, él los había estado espiando, y con el rostro rojo de vergüenza y los puños cerrados, Liz trato de golpearlo antes de que este se escabullera hacia el comedor con algunas rebanadas de pie sobre un gran plato y diciendo mientras esquivaba los golpe de Liz.

   Ayúdame con los cubiertos, ¿quieres?  — seguido de desaparecer tras la puerta entre ambas habitaciones. Liz dejo caer su cabeza sobre el muro de yeso que era una de las paredes de la habitación, ahogo un grito y calmo sus pensamientos, era su padre y lo amaba, pero en serio que a veces quería golpearlo por cosas como esa, un padre que parece más un amigo tiene sus desventajas.

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enviado por The_dark_angel

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